Animales que ayudan a otros animales

Recientemente, en la ciudad de Temuco, Chile, una perra llamada Amanda salvaba a sus cinco cachorros, uno a uno, del incendio que sufrió la casa en la que vivían. Amanda arriesgó su vida introduciéndose en el fuego una y otra vez hasta que pudo resguardarlos en donde ella intuyó el lugar más idóneo para la seguridad de sus cachorros: el interior del camión de los bomberos.

 

Esta noticia nos trae a la memoria otros tantísimos casos más o menos similares de animales que ponen su vida en peligro para proteger la de los demás. Por ello nos detuvimos un momento a reflexionar en la realidad más abstracta que respalda estas emocionantes acciones, analizando las cualidades que llevan a estos animales a arriesgarse por ayudar a otros.

 

Es el caso de Leo, un perro australiano que, mientras ardía la casa, escapó de su familia que lo había puesto a salvo para volver a por los cuatro pequeños gatos que todavía estaban en el  interior del hogar. Leo tuvo que ser reanimado posteriormente por los bomberos.

 

También el de Rosco, un perro mejicano que vio desde el exterior cómo se incendiaba la casa donde vivía su familia. Pese a estar atado, consiguió soltar su cadena y se adentró en el fuego para avisar a Iván, un niño de 4 años que dormía profundamente. Iván pudo escapar y salió ileso; el héroe de esta historia  tuvo que ser rescatado por los bomberos. Sufrió quemaduras en el 30 % de su cuerpo.

 

Nos trasladamos a una autopista de Nueva York. Allí una perra fue atropellada quedando tendida en el suelo. Cuando la policía fue a socorrerla, su  cachorro intentaba por todos los medios que nadie se le acercara. El infranqueable instinto protector de este perro sorprendió enormemente a las personas allí presentes, conscientes de que el animal hubiera dado la vida por proteger la de su madre. Ambos están a salvo. 

 

 

Entre las terribles imágenes que llegaron de Japón tras el seísmo, había una que seguro todos recordamos: un perro intentaba salvar a otro que permanecía tendido en el suelo llamando la atención de la gente para que lo socorrieran. El animal no dejó solo al herido en ningún momento e incluso le acariciaba el rostro intentando mitiga su dolor y transmitirle tranquilidad. Hoy ambos están a salvo.

 

 

Los animales son capaces de crear fuertes lazos afectivos entre sí, con su familia y con otras personas cercanas a ellos. Un claro ejemplo de la fuerza que puede llegar a tener una relación para ellos es la historia del león Christian. Fue adoptado en Londres, tras cerrar el zoo en el que vivía recluido, por dos personas que pretendieron evitarle un dramático final. Finalmente fue llevado a África para su puesta en libertad. Al cabo del tiempo, sus adoptantes fueron a visitarlo y comprobaron que no sólo no se había olvidado de ellos sino que seguía sintiendo por ellos el mismo afecto y cariño.

 

El ingenio es algo que todos los animales ponemos en marcha para tratar de solucionar los problemas con los que nos encontramos. Así hizo este perro, que trató de evitar que su amigo se ahogara en una piscina y, tras idear varias maneras fallidas, lo sacó del agua agarrando su cuello desde el exterior.  El análisis de la situación, del espacio, de las posibilidades de actuar, la percepción de la urgencia… todo esto es procesado por este perro en cuestión de segundos, sin necesidad de un entrenamiento previo o aprendizaje.

 

 

 

Desde Igualdad Animal reivindicamos el respeto hacia los demás animales por el hecho de que son capaces de sentir. Esta capacidad es la única característica relevante para que un individuo sea considerado moralmente y respetado dado que indica que se puede ver afectado por nuestros actos y tiene intereses propios. 


 


Fuentes: