Derrière les murs de l’abattoir de Limoges [Pétition]
L214 révèle une vidéo montrant l'horreur de l'abattage des animaux à l'abattoir de Limoges. De dizaines de vaches gestantes y sont tuées, leurs foetus parfois sur le point de naître s'asphyxient lentement dans le ventre de leur mère. Les abattages, violents par essence, sont en plus défaillants et rajoutent à la souffrance intense des animaux. Signez la pétition sur http://limoges.abattoir-made-in-france.com
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Transcript (Spanish — es-es)
Soy Vanessa Wagner, pianista.
Seguramente, como yo, habéis visto las terribles imágenes de los mataderos difundidas por la asociación L214.
Hoy, yo hablo en su nombre, para revelarles la realidad de una nueva investigación.
En este matadero, la violencia de las matanzas, el terror de los animales que,
hoy sabemos, están dotados de conciencia y sensibilidad, me han conmocionado.
Como madre, las imágenes de los becerros que mueren asfixiados en el vientre
de sus madres muertas, me han roto el corazón.
Ha sido un empleado del matadero de Limoges en Francia, que indignado por las condiciones de matanza de vacas
ha contactado L214.
Su trabajo, entre otros, era el de tirar a los becerros listos para nacer a la basura.
Una decena cada semana.
En el matadero de Limoges, descargas eléctricas son infligidas a los animales en permanencia,
algunas veces directamente en los ojos.
Así, vacas, becerros y toros, sienten el peligro y victimas del pánico tratan de huir.
Sin embargo, es imposible para ellos escapar de la trampa hacia la cual se les empuja.
Los animales son inducidos a un estado de inconsciencia con una pistola que les perfora el cráneo.
Las fallas del material son tan frecuentes, que según los criterios de las Naciones Unidas
esta situación es calificada de grave e inaceptable.
Los animales deberían ser entregados inconscientes... pero no siempre es el caso.
Una vez suspendidos...
En el momento de su matanza.
Estas imágenes son terribles.
Es así que mueren cada día los animales detrás de los muros de los mataderos.
En Limoges, los ganaderos envían sus vacas gestantes al matadero.
Agotadas, las vacas no tendrán la suerte de vivir
para traer sus becerros al mundo.
Los fetos mueren lentamente asfixiados en el vientre de sus madres decapitadas.
Algunos tienen unas semanas,
otros algunos meses
y otros están a punto de nacer
y así son tirados por decenas cada semana a la basura.
Estas imágenes son insoportables.
Eso pasa todos los días en Limoges y en otros lugares.
Gracias a la valentía de un empleado de este matadero, todos podemos tomar conciencia
de que detrás de la carne y de la leche se esconden una violencia y un sufrimiento sin límites.
Ellas cuestan la vida de millones de animales cada día.
Como lo decía Gandhi, "La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados
por la manera en que trata a sus animales"
La fatalidad no existe. Todos podemos parar esto cambiando nuestros hábitos de consumo.
Personalmente, yo decidí desde hace ya muchos años de no comerme más a los animales.
Como ciudadanos, podemos pedir desde ahora la prohibición
de las matanzas de vacas en gestación .
Gracias por firmar conmigo la petición en L214.com