La MATANZA clandestina de CABALLOS
La nueva investigación de Igualdad Animal muestra cómo los caballos sacrificados de forma clandestina, no se contabilizan y padecen innumerables maltratos. Muchos llegan a México tras un largo viaje desde Estados Unidos, donde su sacrificio está prohibido. La comercialización de su carne entraña un grave riesgo para la salud.
Firma ahora para poner fin a la matanza de caballos: https://igualdadanimal.org/actua/fin-matanza-caballos
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Igualdad Animal es una organización internacional de defensa de los animales de granja presente en España, Inglaterra, Italia, Estados Unidos, México, Alemania, Brasil e India que cuenta con más de cuatro millones de simpatizantes en redes sociales y que trabaja a través de la sensibilización, concienciación e investigación con el objetivo de promover cambios en la sociedad y en las leyes que sean favorables a los animales.
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Transcript (Spanish — es)
Más de medio millón de caballos en México
terminan en así.
El fin,
vender su carne para consumo humano.
México es el segundo país productor de
carne de caballo en el mundo,
sólo superado por China.
Su venta en el mercado interno
para consumo humano
es preocupante.
Vendida como carne de vaca
por la poca transparencia en su etiquetado
y sus altos contenidos de clembuterol,
un medicamento veterinario
que es dañino para los humanos
y cuyo uso no está permitido
en animales destinados al consumo.
Así, la carne de caballo se convierte
en un riesgo de salud
y, por supuesto, en maltrato para los animales.
Esta investigación encubierta de
Igualdad Animal destapa la realidad.
Este matadero ubicado en Arriaga, Chiapas,
no registra el sacrificio de caballos.
El informe para las autoridades
dice que solo matan vacas.
Los siguientes vídeos e imágenes obtenidos por
el equipo de investigaciones de Igualdad Animal
dan respuesta del
por qué no hay registro de esas matanzas.
Y es que lo que sucede en este lugar
incumple las normas oficiales.
Es completamente ilegal.
La violencia es una constante:
como los animales se encuentran enfermos
o desnutridos
y están tan exhaustos que no pueden ni levantarse,
les golpean con palos
o les cuelgan de cadenas que los asfixian.
El uso de picas eléctricas
no debería ser parte de la rutina
de manejo de estos animales,
y menos cuando se utiliza agua.
De hecho, está prohibido
su empleo en caballos,
pero aquí lo normal
es dañar a los animales.
Su aturdimiento antes de ser matados,
es otro episodio de malas prácticas
realizadas sin supervisión
de un veterinario,
lo que provoca que se les disparen
una y otra vez.
Según la Norma Oficial Mexicana,
la muerte debe realizarse en un lapso
no mayor a 30 segundos
posteriores al aturdimiento,
pero es algo que no sucede.
Si esto les pasa a los caballos
que son sacrificados en los mataderos públicos
y de inspección federal,
¿puedes imaginar por lo que pasan
los que son matados en la clandestinidad?
El Gobierno de Estados Unidos prohibió en el 2007
dar muerte a caballos
por considerarlo una práctica inhumana.
Pero México no, y la mayoría de esos caballos
son trasladados en largos viajes desde Estados Unidos a México, dónde terminan siendo matados.
La crueldad y las matanzas clandestinas
no son el único problema
de la venta de carne de caballo.
Un estudio realizado en 2015 por la UNAM
sobre este tipo de carne vendida en México,
revela la presencia de clembuterol,
lo que apunta que la mayoría
de los animales que se matan no fueron criados
para consumo y provienen de otros ámbitos
donde se les administran
sustancias no aptas para consumo humano
y que por tanto, pone en riesgo
la salud de los consumidores,
que no quieren consumir esta carne.
El mismo estudio concluye
que el 73% de los consumidores
se encontrarían muy molestos al descubrir
que han consumido carne de caballo.
Ha llegado el momento de que
el Gobierno de México atienda este problema
para acabar con el maltrato
y que cumpla con su deber
de proteger a los animales.
La ciencia lo dice:
los animales son seres sintientes
y al igual que cualquiera de nosotros,
no deben de ser dañados.
Cambiar nuestros hábitos de consumo
puede cambiar sus vidas,
pues ya sea carne de vaca, de cerdo,
de pollo o de caballo,
lo que han demostrado
todas las investigaciones de Igualdad Animal
dentro de la industria ganadera mexicana
y del mundo, es que el maltrato animal
es la norma, maltrato que solo podrá detenerse
si no hay consumo.
Actuemos ahora.