Cuatro crueles prácticas de la industria porcina con los cerditos recién nacidos

Los cerdos son animales sumamente inteligentes y sensibles. Estudios científicos han demostrado que su inteligencia es equivalente a… ¡la de un niño de tres años! Los cerditos bebé son muy activos y juguetones. Al igual que nuestros amigos los perros, atienden al llamarles por su nombre y demandan caricias y atenciones.

Los cerditos son verdaderas estrellas en internet. Miles y miles de vídeos invaden la red con las travesuras de estos adorables animales. Sin embargo, los cerdos destinados a la alimentación sufren maltrato animal desde el momento de su nacimiento. Estas son las cuatro crueles prácticas estándar a las que todos los cerditos son sometidos a los pocos días de nacer:

1. Para empezar, todos los cerditos que al nacer pesen menos que la norma estipulada son eliminados cruelmente. Muchas veces son directamente estampados contra el suelo. Esta inhumana práctica se lleva a cabo porque estos cerditos tienden a padecer más enfermedades y su ritmo de crecimiento sería más lento, haciéndoles inservibles a ojos de la industria de la carne.

2. Corte de dientes: al primer o segundo día de nacer, los granjeros cortan los dientes a los cerditos con un alicate y sin anestesia. Lo hacen para evitar que los cerditos los usen para competir al mamar. Para ellos es traumático y muy doloroso.

3. Castración: entre el tercer y el séptimo día los granjeros cortan los testículos a los cerditos, muchas veces sin anestesia. Esta crueldad es practicada para que los cerdos no segreguen ciertas hormonas que hacen que su carne tenga un sabor que no se adecúa a las preferencias de los consumidores.

4. Corte de cola: A la semana de vida los granjeros cortan la cola a los cerditos, muchas veces sin anestesia. Esta terrible práctica se lleva a cabo porque las condiciones de vida de los cerdos son tan extremas que desarrollan comportamientos anormales como el canibalismo. Así, muchas veces tienden a amputarse las colas entre ellos, llevados por el estrés y la falta de espacio.