Artículo de Marc Bekoff sobre las recientes investigaciones de Igualdad Animal en granjas de cerdos

Abuso incalificable y espeluznante en una granja de cerdos

  • Los cerdos sufren mucho a pesar de la preocupación por el bienestar

Con 200 horas de metraje, recopiladas a lo largo de 72 días,  Igualdad Animal ha mostrado recientemente la crueldad y grave negligencia en una granja de cerdos, la Harling Farm, en Norfolk, Reino Unido. Las imágenes y el vídeo son, simplemente, de un horror inaceptable. Pido disculpas por su inclusión (y no tienen por qué mirarlos), pero todavía hay gente que niega que dicho trato se produzca actualmente. Esto sucede realmente, y esta granja es la típica de tamaño medio, con más de 3.000 cerdos y 370 cerdas de cría, 160 de los cuales se envían al matadero cada semana.

La razón de esta investigación encubierta es poner de manifiesto el verdadero horror que los animales de granja soportan cada día, literalmente, desde el día que nacen hasta el día en que reciben la más irrespetuosa de las muertes. Su viaje desde la granja hasta el matadero es una experiencia espantosa llena de dolor, sufrimiento y terror, hasta que son liberados de dicha tortura para ser asesinados, a menudo de forma ineficiente.

Igualdad Animal ha trabajado incansablemente para crear conciencia acerca de una industria que explota a los animales de diversas especies y mostrar al público que, incluso cuando se cumplen las más altas normas de calidad (o, en el caso de la Harling Farm, "Calidad Asegurada"), las muertes y lesiones son comunes a manos de los trabajadores, que fueron observados abusando sistemáticamente de los animales y aparentemente buscando placer mientras lo hacían.

Los cerdos son animales sensibles , sociales por naturaleza y muy inteligentes. Igualdad Animal observó durante los 72 días, y a través de las 335 fotografías tomadas, que los cerdos fueron tratados como meros objetos. Los dejaron morir en los comederos, utilizaron barras de hierro para mover a animales desnutridos o cojos de una zona a otra y, en un caso, se utilizó un rifle de alta potencia para disparar a un cerdo en la cabeza, a la vista de otros cerdos.

Cerdo matado de un disparo en Harling Farm

Algunos de los hallazgos de esta investigación incluyen:

– Los lechones que habían sido recientemente separados de sus madres eran lanzados varios metros por los aires por sus patas y orejas, siendo golpeados contra el suelo.

– Los cerdos que eran reacios a caminar eran abofeteados, pateados y golpeados hasta la sumisión usando tablas, barras y varillas de hierro de puertas; los trabajadores rascaban un cuchillo en la espalda de los cerdos para obligarlos a moverse.

– Las constantes palizas provocaban en los cerdos abrasiones en la cara y en otras zonas del cuerpo. Se les insultaba a la vez que se les golpeaba.  Un cerdo fue golpeado con una tubería hasta sangrar por el hocico.

– Cerdos heridos o enfermos que eran abandonados a su suerte sin atención veterinaria. Los prolapsos rectales y vaginales eran ignorados hasta que se volvían putrefactos y se caían de modo que los animales pudiesen ser enviados al matadero. También se observaron cerdos con dificultad para caminar con heridas en los hombros, articulaciones infectadas o heridas y con parálisis parcial.

Cerdos en matadero
El investigador, actuando como trabajador agrícola, expresó su visión personal sobre lo presenciado durante los 72 días transcurridos desde julio a septiembre de 2011. Escribió: "He encontrado a uno de los lechones recién destetados con un oído hinchado del tamaño de una pelota de fútbol. Era literalmente del mismo tamaño que su cabeza y estaba lleno de líquido. El cerdito estaba obviamente padeciendo una agonía pero cuando mencioné el problema más tarde a Geoff, me dijo que echaría un vistazo al animal y luego no hizo nada y le dejó sufriendo." Haga clic aquí para leer su diario.

Al acabar su trabajo de investigador en la granja Harling, escribió: "Hoy ha sido mi último día, me he ido a la hora de comer. Las imágenes que tengo en mi cabeza de este agujero infernal permanecerán conmigo para siempre. Siempre me he sentido totalmente incapaz de detener el dolor, el sufrimiento y la muerte."

Muchos otros incidentes similares fueron registrados y observados por el investigador y, debido a la cantidad de tiempo que trabajó de incógnito, Igualdad Animal considera que estos incidentes son habituales en ésta y otras granjas. Es fácil cuestionarse si este trato a los animales es ético y está justificado cuando tenemos otras opciones a nuestro alcance en cada elección que hacemos. De hecho, nadie tiene que comer cerdos.

Igualdad Animal promueve un estilo de vida vegano, que no supone explotación animal y da a la gente la posibilidad de no contribuir a lo que ocurre en lugares como la Harling Farm. La creencia es que si las personas fueran conscientes del sufrimiento y el dolor infligido a los seres sintientes, optarían por otro estilo de vida. Los cerdos son uno de los muchos animales utilizados por la industria que producen alimentos para nuestros platos.

Las investigaciones encubiertas de otras organizaciones han demostrado una y otra vez que lo que se observó en la granja de Harling no es una excepción aislada, aunque, lamentablemente, sea una parte intrínseca de lo que mucha gente cree que es un modo “humanitario” de tratar a los animales. Recientemente ha aparecido un informe de cerdos apuñalados con espadas en una granja porcina española que suministra a los supermercados Morrisons en el Reino Unido.

Exponiendo el abuso y mostrando los estándares que se afirma son controlados y acreditados por "organizaciones de bienestar", la gente puede ver la realidad de cada día para los animales en granjas. Este reprobable abuso debe parar ya.

Cada uno de nosotros puede contribuir a un mundo más compasivo dejando de comer animales de las granjas industriales y poniendo fin a la cría intensiva . Éste es un hecho indiscutible así que, por favor, vamos a empezar hoy. La elección de su próxima comida puede marcar la diferencia.  Nadie tiene que comer tocino, carne de cerdo o embutidos.


Fuentes: