Detenido el envío de 70 monas a laboratorios de experimentación

Israel

Un gran manifestación tuvo lugar este lunes 4 de junio en las ciudades de Jerusalén, Beer Sheba, Haifa y la propia Mazor un día antes de que fuera pública la sentencia del Tribunal Supremo sobre el destino de 70 monas utilizadas para cría, cuyo traslado se ha retrasado más de cuatro meses debido a la presión ejercida por las organizaciones defensoras de los derechos animales en Israel.

Al día siguiente, el Tribunal Supremo de Israel, apoyado por el Ministro de Medio Ambiente, dictaminó que los animales que hubieran sido capturados de su entorno natural no podrán ser enviados a laboratorios. En la granja, de entre los 1.500 macacos que viven recluidos actualmente, hay unos 900 capturados de entornos salvajes.

Pese a poner las cosas difíciles a la industria de la experimentación animal, lo sucedido sólo puede tomarse como una victoria parcial, pues las monas probablemente seguirán siendo utilizadas para reproducción y cabe la posibilidad de que sus crías sean enviadas de todas formas a los laboratorios SNBL de EE.UU., aunque la empresa afirma que el experimento en el que iban a ser utilizadas precisaba de padres/madres e hijos.


 

La campaña Stop Mazor Farm pretende el cierre total de este centro de cría de primates para experimentación y, a raíz de esta sentencia, ha decidido comunicarse con la compañía aérea israelí El-Al para que renuncie a transportar a estos animales a tan fatídico destino.

Estas campañas de concienciación dirigidas a las compañías aéreas han mostrado su gran efectividad en los últimos años, siendo cada vez más las empresas que desean desvincularse del injusto comercio internacional de primates.

«Nos distanciamos de la crueldad y el sufrimiento del comercio internacional con primates y no aceptamos transportar monos, gatos o perros vivos para la investigación en ninguna de nuestras rutas. », afirman desde la Swiss International Airlines.

Vídeo sobre la granja Mazor en Israel


Fuentes: