Lo que la Iniciativa Chan Zuckerberg podría hacer por los animales

El cofundador y Director Ejecutivo de Facebook Mark Zuckerberg y su esposa, la Doctora Priscilla Chan, anunciaron públicamente el martes un plan para donar el 99% de sus acciones en Facebook para construir un mundo mejor para su hija recién nacida, Max.

El compromiso (en la actualidad de un valor de 45 billones de dólares) va más allá de ayudar a su hija. Chan y Zuckerberg respaldan la remarcable noción altruista según la cual «todas las vidas poseen el mismo valor y eso incluye a las personas de las generaciones futuras, cuyo número será mucho mayor que el número de personas que viven hoy día».

Ambos comparten una humildad basada en la razón que es cada vez más extendida en Silicon Valley. En vez de comprometerse con causas específicas, se suele hacer referencia a «el avance del potencial humano y la promoción de la igualdad». Esto podría permitir a la nueva Iniciativa Chan Zuckerberg, fundada en 2009 para distribuir las donaciones de la pareja, generar un impacto sustancialmente mayor que si estuviese centrada a un área en particular.

Esta perspectiva neutral ante las distintas causas es compartida por la comunidad del  «altruismo efectivo», un movimiento creciente que pone nombre al tipo de razonamiento utilizado por Chan y Zuckerberg, empezando por un objetivo muy amplio como el avance del potencial humano para luego ir reduciéndolo a estrategias específicas. El altruismo efectivo combina el corazón y la cabeza para ayudar a filántropos, trabajadores de organizaciones no lucrativas como yo mismo y a otros a construir el mejor mundo que podamos.

Muchos en la comunidad del altruismo efectivo hemos pensado concienzudamente en qué causas y áreas de esas causas satisfacen mejor este principio general de generar el mayor beneficio. Un marco teórico que utilizamos comunmente utiliza los conceptos de escala, facilidad de llevarlo a cabo y nivel de desatención de la causa.

La escala sirve para medir el nivel de calado de un problema. La facilidad de llevarlo a cabo nos dice si podemos conseguir un progreso significativo en una problemática en función de una cantidad razonable de recursos. Y el nivel de desatención mide cuánto otros hay ya trabajando en esa problemática, para saber si podría haber oportunidades no aprovechadas aún que generasen un alto impacto.

De manera poco sorprendente, muchas de las causas con resultados más prometedores conllevan centrarnos en las poblaciones más marginalizadas. La primera causa que suele venir a la mente a la mayoría es la pobreza global. Los estadounidenses tienden a sobrestimar la ayuda ofrecida al extranjero, cuando en realidad sólo se corresponde con menos del 1% del presupuesto federal. Centrando nuestro apoyo en las ONGs de ayuda a la pobreza más eficientes, identificadas por la organización de evaluación de ONGs Give Well, podemos salvar una vida (de hecho, si donamos lo suficiente, podemos salvar muchas más en el curso de la vida del donante).

Give Well también ha hecho equipo con Good Ventures, la fundación de Cari Tuna y Dustin Moskovitz, quienes cofundaron Facebook junto a Zuckerberg. Juntos están liderando el Open Philanthropy Project, que busca responder a la pregunta, «¿cómo podemos generar tanto bien como nos sea posible?».

Merece especial consideración una de las áreas de causas identificadas por el Open Philanthropy Project: ayudar a los animales de la ganadería industrial. Esta causa, desgraciadamente, está desatendida. Los animales y el medioambiente sólo reciben el 3% de las donaciones en los Estados Unidos, de acuerdo a Charity Navigator. Esto podría sorprender dada la importancia generalizada que los estadounidenses dan a sus compañeros animales. De hecho, de acuerdo a una reciente encuesta de Gallup, el 32% de los estadounidenses opinan que los animales merecen «los mismos derechos que las personas».

Sin embargo, las organizaciones que se centran en los animales de granja, con diferencia los más perjudicados por los humanos, sólo reciben una pequeña fracción de esas donaciones.

Estos animales sufren inmensamente y, por supuesto, todos al final son enviados al matadero. Los abusos que sufren incluyen las jaulas para la gestación, que impiden a las cerdas incluso darse la vuelta y la matanza masiva de pollos macho en la industria del huevo, que son arrojados a la basura o a trituradoras, estando aún vivos.

Pero se pueden conseguir progresos.

Foto: Mercy for Animals, Igualdad Animal y The Humane League han conseguido durante varios años la certificación de Top Charity de la organización evaluadora de ONGs Animal Charity Evaluators.

Al nivel del consumidor, gracias al trabajo de organizaciones como Mercy for Animals e Igualdad Animal, la gente está oponiéndose cada vez más a la ganadería industrial. Como una multitud de recientes investigaciones han dejado claro, la crueldad es un componente común de la ganaderíal. Los datos indican que los consumidores están optando cada vez más por productos veganos en vez de sus alternativas de origen animal.

Por último, organizaciones como The Humane League han sido enormemente exitosas inspirando a empresas para que cambien sus políticas de bienestar animal. Éxitos como la adopción de una política de huevos provenientes de gallinas no enjauladas por parte de las empresas Sodexo, Compass Group y Aramark, las tres mayores empresas proveedoras a comedores universitarios. Aunque hay todavía mucho por hacer, estas políticas han conseguido mejoras significativas en las vidas de muchos animales de granja con el empleo de presupuestos relativamente pequeños. El presupuesto de The Humane League en 2014 era algo inferior a 600.000 dólares.

Sólo un pequeña porción de las donaciones de la Iniciativa Chan Zuckerberg podría desatar un enorme cambio en el sistema de alimentos. Además de financiar a organizaciones de defensa de los animales, podrían acelerar el desarrollo de productos alimenticios éticos tales como la carne cultivada, financiando a organizaciones como New Harvest o The Good Food Institute, librando a billones de seres sensibles del terrible destino que les aguarda en la ganadería.

Podrían financiar a organizaciones como The Nonhuman Rights Project que trabajan para establecer derechos legales que fundamenten la base para leyes y políticas que aseguren que la humanidad trate a estos animales con bondad y respeto. Animo de manera entusiasta a que Chan y Zuckerberg consideren estas opciones, ya que una mayor financiación en estas áreas podría generar ingentes cantidades de bien.

Cuando Max Chan Zuckerberg y otros bebés crezcan, no deberían vivir en un mundo en el que maltratemos a tantas criaturas sensibles que comparten este planeta con nosotros. Ellos deberían saber que nuestra generación hizo algo más que darse cuenta de la injusticia del actual sistema. Deberían saber que nosotros tomamos partido y construimos un mundo mejor para nuestros hijos y para los animales porque creímos de verdad que todas las vidas tienen el mismo valor.


Fuentes: