La industria porcina genera quince veces más purines que carne

La industria intensiva de producción de carne de cerdo genera una cantidad de excrementos tan elevada que sólo en España podrían llenarse con ellos veinticuatro mil piscinas olímpicas al año. Esta enorme cantidad de purines; mezcla de excrementos líquidos y sólidos, es la responsable de la contaminación por nitratos de acuíferos y ríos.

Los excrementos se depositan en miles de balsas al aire libre junto a las explotaciones ganaderas. En la mayor parte de los casos se utilizan para fertilizar el campo. El problema se produce cuando esas tierras reciben más purines de los que pueden absorber generándose problemas de sobre fertilización. El exceso de nitrato se filtra en la tierra contaminando los acuíferos que abastecen de agua a la población.

El 41% de los acuíferos de Cataluña están contaminados

En Cataluña se produce la mayor concentración de granjas intensivas de cerdos de toda la península, generando por tanto, más cantidad de purines que cualquier otra comunidad autónoma. La contaminación por nitratos en esta región supera el límite legal permitido en el 41% de los acuíferos. Esto supone que 142 municipios catalanes tienen problemas de acceso al agua potable.

En las zonas afectadas es común la prohibición de beber agua del grifo por la alta concentración de nitratos procedentes de los purines filtrados. El gobierno catalán invierte cada año más de seis millones de euros para abastecer de agua potable a estos municipios.

Roturas y vertidos intencionados

Además de las filtraciones por una fertilización excesiva, también se producen roturas y el rebose de las balsas de purines cuando las condiciones climáticas son adversas. Por otro lado, con frecuencia, la Agencia Ambiental Catalana denuncia vertidos intencionados en ríos e incluso en el alcantarillado.

Los excrementos de los cerdos pueden utilizarse en la producción de energía. Cataluña cuenta con seis plantas de tratamiento de purines para producir electricidad pero cinco de ellas permanecen cerradas por falta de financiación.

La Industria porcina intensiva que hacina a millones de animales para ahorrar costes, está generando un desastre medioambiental sin precedentes.