Campaña dirigida a McDonalds para mejorar la vida de millones de pollos

Cada año, cientos de millones de pollos sufren tremendamente en las granjas que surten a McDonald’s. Estas aves son criadas para ser tan grandes de forma antinatural que sus patas no pueden soportar su peso. Además, viven hacinadas en naves industriales donde no pueden desarrollar ni siquiera sus comportamientos naturales más básicos.

Los pollos criados y matados por McDonald’s viven vidas miserables. Sufren deformidades y dolor constante porque sus patas no soportan su propio peso, pero tampoco lo soportan sus órganos: las aves a menudo sufren ataques cardíacos como resultado de su antinatural ritmo de crecimiento.

Decenas de miles de pollos de gran tamaño se amontonan dentro de dichas naves sin espacio para moverse. Rara vez pueden posarse, picotear o tomar baños de polvo.

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Las aves son obligadas a sentarse, comer y dormir en sus propios excrementos. Debido a que las aves son demasiado pesadas para levantarse del suelo, la arena cargada de amoniaco quema sus vientres, causando la pérdida de sus plumas.

Como una de las empresas más destacadas en el sector, McDonald’s tiene el poder de eliminar las prácticas más crueles utilizadas por sus productores y reducir el sufrimiento de millones de aves.

Desde Igualdad Animal nos hemos unido a una coalición de grupos para sensibilizar al público sobre la crueldad que sufren millones de pollos en la cadena de suministro de McDonald’s. Organizaremos actividades en línea y a pie de calle para mostrar que los consumidores apoyan que la empresa exija cambios que eliminen las crueldad hacia ellos.