Investigadores desvelan la realidad oculta de la mozzarella

Igualdad Animal publica una nueva investigación que documenta lo que hay detrás de la producción de mozzarella de búfala en Italia, un producto considerado en todo el mundo como una de las “excelencias” Made in Italy.

Crueldad contra los animales

Las imágenes inéditas recogidas por los investigadores de Igualdad Animal muestran: Animales cubiertos de barro y heces hasta las rodillas. Búfalos cubiertos de moscas, obligados a vivir junto a cadáveres de animales muertos escondidos bajo paja y heces. Malos tratos y condiciones sanitarias muy precarias.

Las grabaciones documentan también el trato brutal al que son sometidos los pequeños búfalos machos, considerados carentes de valor por la industria.  A menudo son apartados para que mueran de hambre y sed tras arrebatárselos a su madre tras el parto.

Además, nuestros investigadores han podido documentar como operadores no autorizados administran medicamentos a los animales sin alguna supervisión veterinaria o precauciones higiénicas. Cada año se crían cerca de medio millón de búfalos en Italia.

El devastador impacto ambiental de las granjas

La mozzarella de búfala tiene un impacto medioambiental muy fuerte con casos de vertidos directos de aguas residuales tanto a lagos como al mar. De hecho, en las imágenes se pueden ver arroyos de aguas residuales que terminan en los campos, en las tierras circundantes y luego en la capa freática. Purines obviamente no tratados y por lo tanto de la alta carga bacteriana.

Más controles y transparencia

Esta investigación muestra cómo los controles son completamente ineficaces y existe una falta de protección total tanto del medioambiente como de los animales. Desde igualdad Animal reclamamos que se garantice el bienestar de los animales y de los habitantes de estos territorios contaminados.

Consideramos imprescindible dar a conocer el verdadero funcionamiento de esta industria, que todavía hoy, para producir mozzarella de búfala, un producto que se vende en todo el mundo como una excelencia “Made in Italy”, pero que como muestra esta investigación esconde crueldad, violencia y territorios devastados.