COVID-19: Camiones cargados de animales están bloqueados en las fronteras

En plena crisis mundial del Covid- 19 prácticamente todo se ha detenido, excepto lo relativo a la industria alimentaria que cada año sacrifica a más de ciento cincuenta mil millones de animales en el mundo. Los camiones que transportan animales vivos tanto dentro de las fronteras nacionales y europeas, como fuera de ellas, continúan circulando.

Así los animales siguen siendo transportados largas distancias como se realizaba de forma habitual pero con diferencias significativas. Las medidas de seguridad impuestas por esta crisis están generando en muchos casos un grave sufrimiento para ellos y un elevado riesgos para las personas.

Transporte de animales en plena crisis COVID-19

Para evitar la propagación del virus, la Comisión Europea ha publicado nuevas Directrices para la gestión de fronteras para proteger la salud de las personas, al tiempo que preserva la integridad del mercado. Pero ¿qué pasa con los animales?

Este documento autoriza a los países europeos a llevar a cabo controles de salud, a la entrada y a la salida, en los vehículos que cruzan las fronteras para garantizar la prevención de la propagación del virus y proporcionar asistencia médica a quienes puedan estar enfermos. 

Aunque en el mismo documento  también se establece que “estos controles deben organizarse de tal manera que se eviten las concentraciones como por ejemplo las colas de espera“. El Eurogrupo por los Animales del Parlamento Europeo que se ocupa de cuestiones relacionadas con el bienestar animal, tiene datos alarmantes.

Kilómetros de agonía en las fronteras

Debido a los controles fronterizos y las largas esperas, en muchos casos, ni siquiera se están cumpliendo los derechos mínimos que la legislación europea otorga a los animales vivos que son transportados:

  • El tiempo de viaje debe ser el mínimo.
  • Las necesidades de los animales deben ser satisfechas durante el viaje.
  • La condición de los animales debe ser revisadas regularmente.
  • Los animales deben recibir agua, comida y descanso a intervalos apropiados.

Camiones de animales procedentes de áreas de riesgo se están quedando bloqueados en las fronteras

En Croacia, por ejemplo, los vehículos que transportan animales de “áreas de alto riesgo”, como los procedentes del norte de Italia no están pudiendo entrar al país, y se están quedando bloqueados en la frontera.

En los últimos días ha habido filas de automóviles de entre 15 y 40 km de largo en el lado alemán de la frontera polaca y colas de unos 40 km en la frontera entre Lituania y Polonia. El problema se vuelve aún más grave ya que algunos cruces fronterizos en Polonia que no permite que el transporte de animales tenga prioridad. 

La situación no es mejor fuera de Europa; la semana pasada hubo largas colas en la frontera entre Búlgaria y Turquía, los conductores de los camiones de animales aseguran que tardaron tres horas recorrer 300 metros. Una situación que probablemente haya empeorado estos días ya que estos países han introducido restricciones de viaje adicionales.

¿Qué significa todo esto para los animales?

Todos los días, alrededor de cinco millones de animales viajan por el mundo, por mar y por tierra, desde las granjas solo para morir en un matadero. Durante estos transportes, que pueden durar unas pocas horas o semanas enteras, su salud tanto física como psicológica se ve completamente comprometida; viajan hacinados, sofocados por el calor o expuestos al frío y obligados a permanecer con los cuerpos de los que no sobreviven al viaje.

Estos traslados son un verdadero infierno para los animales en condiciones normales, por lo que ahora con las restricciones actuales derivadas de la propagación del Coronavirus, la situación no ha hecho más que empeorar.

Por este motivo el Eurogrupo para los Animales, junto con 35 organizaciones de protección animal, reclama a la Comisión y a los Estados miembros de la UE a tomar medidas urgentes para garantizar el cumplimiento de la legislación de la UE y proteger el bienestar de los animales de granja.

El riesgo para la salud humana

En este momento histórico particular, con la pandemia de COVID-19 en plena fase de expansión, la preocupación no es solo el terrible sufrimiento de miles de animales, si no también el riesgo que estos transportes suponen para las personas.

Estos viajes interminables generan un grave riesgo de acelerar aún más la propagación del virus, tanto dentro como fuera de la UE. De hecho, es difícil para los conductores y operadores que transportan animales vivos cumplir con las reglas de la Organización Mundial de la Salud. Estos trabajadores podrían contribuir a la propagación del virus a través del contacto directo con otros seres humanos o superficies contaminadas.

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