Siete efectivas maneras de llevar tu amor por los animales a la práctica

A la mayoría de nosotros no nos gusta ver sufrir a los animales. Muchos, además, sentimos un gran amor hacia ellos. ¿Y si pudiéramos poner todo ese amor en práctica en nuestro día a día y ayudarlos a todos?

Aquí, te sugerimos siete maneras efectivas de hacerlo para poder evitar mucho sufrimiento de nuestros amigos los animales. Al ponerlas en práctica te convertirás en un ejemplo para quienes te rodean y lanzarás un mensaje firme cotidiano contra el maltrato animal.

1. Adopta animales en protectoras, nunca compres en tiendas

Cuando te decidas a convivir con un animal estarás decidiendo tener un nuevo amigo; y los amigos no se compran.

En nuestra sociedad existe un gran problema de abandono de animales. Las protectoras muchas veces están saturadas. Cada animal que vive en ellas desea poder encontrar a alguien que lo acoja. Esa persona podrías ser tú.

Las tiendas de animales son negocios oscuros que esconden una gran cantidad de sufrimiento. Los criaderos de animales que abastecen a estos siniestros negocios de venta de animales son lugares terribles. Piensa que para que un cachorrito llegue al escaparate tuvo que haber antes una madre. Estas madres son forzadas a tener embarazos una y otra vez para seguir abasteciendo a las tiendas.

2. Haz que tu amor por los animales también incluya a los animales de granja

De forma habitual, solemos ver a perros y gatos en las calles, en los parques y también en las casas de amigos e, incluso, en las nuestras si compartimos nuestra vida con ellos.

Sabemos cómo son, cuánto amor desprenden y demandan; nos preocupamos por ellos, los alimentamos, los llevamos al veterinario si se encuentran mal… Sin embargo, en nuestro día a día rara vez vemos cerdos, pollos o vacas y, sin embargo, están ahí, a un paso de nosotros, viviendo terribles vidas en las granjas industriales.

Estos animales necesitan desesperadamente que los queramos como queremos a nuestros perros y gatos. No existe actividad humana que conlleve más maltrato animal que la ganadería industrial. Lo más triste es que estas víctimas de la ganadería son seres tan maravillosos como nuestros queridos gatos y perros.

3. Recuerda tu amor por los animales cuando estés haciendo la compra

A veces no nos damos cuenta de ello, pero el momento de hacer la compra es clave en nuestro deseo de acabar con el maltrato animal. Podemos evitar muchísimo sufrimiento a los animales simplemente echando en nuestra cesta unos productos en vez de otros.

Legumbres, verduras, cereales, frutas… Y, además, a día de hoy, muchos supermercados tienen ya deliciosas alternativas a la carne. Ya podemos encontrar en ellos hummus, tofu, leche de almendras, de arroz, de avena, de soja

¡Todo un mundo por explorar con la energía de saber que estarás diciendo no a las industrias que más daño hacen a los animales!

4. Reduce tu consumo de carne tanto como puedas

Nuestra sociedad ha llegado a depender tanto y tan innecesariamente de la carne que la ganadería industrial se ha convertido en una fuerza que hace lobby político a los gobiernos. Resulta ridículo lo que llegamos a depender de la carne en nuestra alimentación

Existen maravillosas iniciativas como los Lunes sin carne o Veganuary que animan a los consumidores a sustituir la carne para probar otras maneras de alimentarse. ¿El objetivo?: enseñarnos que otro modelo alimenticio es posible.

Si reduces el consumo todo lo que puedas, estarás ayudando a muchos animales que ahora mismo malviven en oscuras granjas, sin ventanas ni luz natural.

5. Sustituye la carne en tu alimentación de manera permanente

Una vez que los animales de granja entran en tu corazón, te vas dando cuenta, poco a poco, de algo muy importante: si es posible alimentarnos con deliciosas y saludables alternativas a la carne y evitar así que los animales sufran y mueran, ¿por qué no hacerlo?

Una alimentación basada en vegetales, legumbres, cereales, frutas y alternativas a la carne es una maravillosa manera de sentirte sano y en paz con el mundo que te rodea. Un mundo en el que también convivimos con los animales, seres que desean vivir sus vidas tanto como nosotros.