Comiendo menos carne y lácteos salvamos al planeta

Reducir el consumo de carne no solo podría salvar millones de vidas sino que se puede reducir significativamente nuestra huella en el planeta.

En los últimos años varios estudios científicos se han hecho eco de esta realidad para aportar soluciones a lo que es, sin lugar a dudas, el mayor reto de nuestros tiempos. Uno de ellos, el más completo realizado hasta el momento, fue realizado por científicos de la Universidad de Oxford y publicado en el Journal of Science y reveló que mientras que la carne y los lácteos solo proporcionan un 18% de calorías y 37% de proteínas, su producción utiliza la mayor parte de tierras, es decir, un 83% y produce nada menos que el 15% de los gases de efecto invernadero de la ganadería industrial.

 

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Los productos de origen animal son los principales responsables de graves problemas medioambientales y también de de la deficiencia en la distribución de los alimentos ya que a pesar de que se produce suficiente comida en el mundo como para alimentar a la población mundial, la FAO indica que el 40% de los cereales es destinado exclusivamente a alimentar animales para producir carne.

En nuestras manos está procurar que estos cambios tan necesarios sean posibles. Somos protagonistas de un momento histórico en el que nuestras decisiones definirán el futuro del planeta y también el avance por el fin de la crueldad hacia los animales. ¿Te sumas?