La ONU recomienda un cambio a una dieta basada en vegetales para frenar el cambio climático

Los esfuerzos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero no serán suficientes si no se llevan a cabo cambios drásticos en el uso del suelo, la producción de alimentos y la dieta humana. Esta es la principal conclusión a la que llega el Informe Especial sobre Cambio Climático y Tierra elaborado por el IPCC, el panel internacional de expertos que asesoran a la ONU.

El documento apunta a la dieta basada en vegetales como una gran oportunidad para mitigar el cambio climático y adaptarse a él, e incluye una recomendación política para reducir el consumo de carne. «No queremos decir a la gente qué comer» destaca Hans-Otto Pörtner, copresidente del grupo de trabajo del IPCC sobre impactos, adaptación y vulnerabilidad. “Pero sería realmente beneficioso, tanto para el clima como para la salud humana que la gente de los países ricos consumiera menos carne y que la política creara incentivos para ello”.

Deforestación, emisiones y ganadería

El informe destaca además la necesidad de preservar y restaurar los bosques ya que absorben el carbono del aire. El coste en emisiones que supone el ganado que es criado en pastos que fueron bosques y que han sido talados es particularmente alto. Además, las vacas producen una gran cantidad de metano, un potente gas de efecto invernadero, al digerir sus alimentos.

El informe afirma de forma contundente que las dietas equilibradas basadas en alimentos de origen vegetal y de origen animal producidos de forma sostenible «Presentan grandes oportunidades para la adaptación y la mitigación de los efectos del cambio climático, a la vez que generan importantes beneficios colaterales para la salud humana».

Los científicos consideran que para 2050 los cambios en la dieta podrían liberar millones de kilómetros cuadrados de tierra y reducir las emisiones de CO2 hasta en ocho mil millones de toneladas al año, en relación con la situación actual.

El uso de la tierra y el Objetivo de París

Sin embargo advierten que la carrera para limitar el calentamiento global a 1,5 grados, el objetivo internacional acordado en París en 2015, podría ser una batalla perdida a menos que la tierra se utilice de una manera más sostenible y respetuosa. El informe destaca que para que siga siendo productiva y pueda alimentar a la creciente población mundial se debe apostar por una gestión moderada de los cultivos de biocombustibles y por la creación de nuevos bosques.

Los investigadores señalan también la importancia de controlar la deforestación en las selvas tropicales que actualmente actúan como sumideros de carbono ayudando a enfriar la temperatura global. 

¿Quieres recibir las mejores noticias de actualidad sobre los animales y opciones de alimentación?
¡Suscríbete gratuitamente a nuestro e-boletín!