Nacen en Japón los primeros monos modificados genéticamente capaces de transmitir los cambios introducidos en ellos a su descendencia. Los científicos, tras años de investigación, han conseguido incorporar a su genoma la proteína flourescente verde (GFP) como prueba del principio del sistema. Según afirman los científicos, esta nueva técnica en los monos servirá como banco de pruebas previo a los ensayos clínicos e iluminará las investigaciones con células madre humanas, entre otras áreas de aplicación.