Los peces son víctimas de una brutal violencia y crueldad

Los peces son los animales más maltratados del planeta. Además, equivocadamente se les considera como animales sin inteligencia (famosa es la frase «memoria de pez») e incapaces de sentir dolor.

Lo cierto es que existe mucha evidencia científica que demuestra que los peces son animales sensibles capaces de sufrir dolor y miedo [1], ¡Son tan capaces de experimentar sufrimiento y disfrute como lo pájaros, los reptiles o los mamíferos! Pero, a pesar de esto, siguen siendo los animales más incomprendidos y olvidados del planeta.

¿Quieres recibir las mejores noticias de actualidad sobre los animales de granja?

¡Suscríbete gratuitamente a nuestro e-boletín!

Los peces pueden aprender muy rápido y tienen una memoria a largo plazo y un agudo sentido del tiempo. También pueden reconocer a otros individuos y pueden trabajar en cooperación con otras especies.

 

En palabras del doctor Donald Brown, profesor de bienestar animal en la Universidad de Cambridge: «La literatura científica es bastante clara. Anatómicamente, fisiológicamente y biológicamente, el sistema de dolor en los peces es prácticamente el mismo que en aves y mamíferos (…) en términos de bienestar animal, hay que poner la pesca en la misma categoría que la caza».

Tras leer esto ¿qué pensarías si supieras que los peces, además de ser capaces de sentir dolor, son los animales sometidos a la peor crueldad y maltrato imaginable?

Existe un gran desconocimiento sobre los métodos de matanza utilizados con estos animales y la cantidad de ellos que sufren este terrible destino. La pesca industrial mata cada año a más peces que toda la industria ganadera junta, capturando en todo el mundo a un número de peces equivalente a la población humana de 142 planetas Tierra.

Cuando son sacados del mar a los peces se les revientan sus órganos internos. Muchos mueren asfixiados y aplastados dentro de las gigantescas redes. En las piscifactorías (granjas de peces) donde son criados 120.000 billones de peces [2] al año, son sometidos a los peores abusos y los métodos de matanza son crueles: electrocución, asfixia o golpes.

A pesar de que todo lo descrito anteriormente es alarmante, esta extrema violencia, crueldad y maltrato se sostiene y mantiene sobre un hecho igualmente preocupante. Y es que a excepción de otros animales considerados para consumo, no existe ninguna ley que regule el bienestar animal de los peces.

[1] Informe

[2] Estimación peces sacrificados globalmente