Superadas las 500.000 firmas exigiendo a la ONU la prohibición de los mercados húmedos

Más de 500.000 firmas se han sumado ya a la campaña mundial de Igualdad Animal que reclama a la ONU la prohibición de los mercados de animales vivos en todo el mundo por el riesgo que suponen para la salud humana y el sufrimiento que generan a los animales. 

La campaña, lanzada simultáneamente en 8 países, muestra las investigaciones realizadas por Igualdad Animal en los mercados húmedos de China, Vietnam e India. En estas instalaciones no reguladas se originaron enfermedades como el SARS y los científicos creen que comenzó también la COVID-19. Los animales exóticos y los criados tradicionalmente se mezclan en minúsculas jaulas y recintos infectos, siendo sacrificados allí creando el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de enfermedades zoonóticas.

La ONU reacciona 

Tras el lanzamiento de esta campaña la reacción de la ONU llegó a través de su Directora de Biodiversidad, Elizabeth Maruma Mremala, reconociendo la necesidad de cerrar estos mercados de animales vivos: «El mensaje que estamos recibiendo es que si no cuidamos de la naturaleza, ella nos cuidará a nosotros». «Sería bueno prohibir los mercados de animales vivos» 

Varios expertos de Naciones Unidas se han unido también a esta posición señalando a los animales y a los alimentos de origen animal como el foco de enfermedades emergentes, como la covid-19. Ampliando el riesgo sanitario no solo a los mercados húmedos sino también en las granjas industriales y mataderos que tenemos cerca.

El mercado de Wuhan clausurado

La presión social ejercida por campañas como esta ha traído importantes cambios en China.  Primero fueron las ciudades de Shenzhen y Zhunai que prohibieron el comercio y consumo de animales silvestres. Tan solo varios días después, el 8 de abril, el Ministerio de Agricultura de China anunciaba una nueva ley que por primera vez excluía a los perros y gatos de la lista de animales comestibles. 

A finales del mes de mayo las autoridades de Wuhan prohibieron la caza, el consumo y la venta de animales salvajes, y su intención de convertir a la ciudad en un “santuario de vida silvestre”. Su mercado de animales vivos quedó clausurado.

Pese a ello, China ha vuelto a experimentar brotes de SARS-CoV-2 en un mercado mayorista de Pekín. Esta situación pone de nuevo de manifiesto el riesgo potencial que reside en los mercados de animales vivos.

Si aún no lo han hecho, firma la petición por el fin de los mercados de animales vivos.