Nueva investigación de Igualdad Animal muestra la explotación de decenas de chimpancés en un circo alemán

Alemania

 

Igualdad Animal publica hoy el resultado de una investigación de diez meses de duración en el Schwaben Park, un zoológico-circo alemán que es visitado por unas 200.000 personas de todo el mundo cada año. Más de 500 minutos de metraje de vídeo y 350 fotografías revelan la terrible explotación a la que son sometidos los chimpancés en los espectáculos de circo, cómo enferman física y psicológicamente y cómo son separados los bebés de sus madres poco después de nacer para ser criados manualmente y entrenados por los empleados del parque.

Schwaben Park recluye actualmente a 44 chimpancés, por lo que es una de las mayores “colecciones privadas” de estos animales en toda Europa. En el parque también son utilizados tigres siberianos, cabras, ovejas, alpacas, cerdos y varios tipos de aves. Muchos de estos animales son obligados a actuar en los espectáculos circenses.

 

► Trailer de la investigación en Schwaben Park 

Los chimpancés son utilizados en el arcaico espectáculo circense del Schwaben Park al menos una vez al día. Durante los números los animales son humillados y representados como payasos para diversión de los visitantes. Son obligados a usar ropa y realizar acrobacias muy poco naturales como montar en moto, hacer el pino y “contestar” al teléfono. Los movimientos de los animales durante el espectáculo son restringidos por sus adiestradores, que utilizan collares, correas y cadenas.


 

Vida de los chimpancés en el Schwaben Park

 

Si bien la formación de los chimpancés en Schwaben Park se lleva a cabo a puerta cerrada, pudimos saber que los métodos son duros y abusivos. Los animales salvajes explotados en espectáculos son entrenados mediante refuerzo negativo, a menudo utilizando la violencia física, lo que los convierte en animales asustados y sumisos.

El contenido educativo de los espectáculos es totalmente nulo. Los visitantes no logran conocer cómo es la vida natural de los animales, ni sus capacidades físicas o emocionales.

 

▬ Galería fotográfica de la investigación:

Schwaben Park Recherche

Los chimpancés alojados en el parque son alquilados para su uso en programas de televisión y publicidad, una práctica cada vez más impopular y condenada socialmente.

Las hembras chimpancé son utilizadas como máquinas reproductoras para garantizar un suministro continuo de bebés para los espectáculos. Estos bebés son separados de sus madres a partir del primer día de edad para empezar con su entrenamiento.

Al menos 18 de los 24 chimpancés nacidos en Schwaben Park han sido criados manualmente por el personal de las instalaciones, y al menos diez de estos 18 animales han participado o participan actualmente en los shows.

La crianza manual de chimpancés es ampliamente criticada, incluso dentro de la propia comunidad zoológica, debido a los efectos negativos que la separación de larga duración provoca tanto en la madre como en la cría. Los problemas que conllevan tales separaciones pueden ser graves y permanentes, y la probabilidad de éxito en la reintroducción de estos bebés criados a mano y "humanizados" en nuevos grupos de chimpancés es escasa.

Los animales viven en Schwaben Park confinados en pequeñas jaulas, sin estímulo alguno y llevando a cabo conductas anormales, repetitivas y estereotipadas.

Durante la investigación, dos chimpancés jóvenes estuvieron en régimen de aislamiento lejos de otros chimpancés, en unas salas pequeñas de alrededor de 8m². Otros chimpancés mostraron síntomas de estrés, depresión, ansiedad y aburrimiento. Por ejemplo, los chimpancés fueron grabados meciéndose hacia adelante y hacia atrás, chupándose los labios, salivando y tambaleándose contra el perímetro del recinto .

Según un psicólogo consultado, las imágenes obtenidas durante la investigación muestran que algunos chimpancés probablemente padecían un trastorno de estrés post-traumático complejo (CPTSD).

Se observó en los cuerpos de los chimpancés pérdida de pelo, heridas, úlceras y llagas abiertas.

Uno de los chimpancés tenía una tos fuerte y repetitiva. Desconocemos si este individuo estuvo recibiendo atención veterinaria durante la investigación, pero vivía en una jaula de grupo que sin duda aumentaba el riesgo de transmisión a sus compañeros.