Por qué comer más pollo aumenta exponencialmente el maltrato animal

Dejando aparte a los peces, 9 de cada 10 animales consumidos en el mundo son pollos. Estos animales de granja tienen la desgracia de ser el animal terrestre preferido por el paladar del ser humano.

La carne de pollo suele ser publicitada como «más sana» y muchas personas que reducen su consumo de carnes rojas aumentan el de carne de pollo. Las consecuencias para estos frágiles y sensibles animales son devastadoras.

Al ser animales de menor tamaño que vacas o cerdos se necesitan muchos más para satisfacer la demanda del consumidor. Para producir la misma cantidad de carne que una vaca son necesarios 200 pollos.

Las condiciones de vida de los pollos que acaban en las bandejas de carne de los supermercados son terribles. La práctica totalidad proviene de la ganadería industrial. Esta macro industria es la responsable del peor maltrato animal conocido. La escala de sus operaciones a nivel internacional es gigantesca.

Los números son astronómicos: 60.000 millones de pollos son enviados al matadero cada año. En todo momento hay 20 mil millones de pollos hacinados en granjas industriales en el mundo. Hay tres pollos por cada ser humano en el planeta y su vida es una verdadera pesadilla.

En las modernas granjas que nos abastecen de carne, los pollos viven entre sus propios excrementos, respirando el amoniaco de sus deyecciones, por lo que desarrollan problemas pulmonares.

Estos animales han sido hibridados y seleccionados genéticamente para crecer lo más rápido posible. De esta manera son enviados antes al matadero y producen más beneficios económicos a la cruel industria de la carne. La vida media de un pollo destinado a la carne es de 40 días. La carne de pollo que comemos es en realidad carne de animales jóvenes, prácticamente bebés.

Si elevamos el consumo de carne de pollo el maltrato a estos pequeños animales se multiplicará exponencialmente. Es el drama de estos seres sensibles y llenos de ganas de vivir que tienen la desgracia de producir la carne preferida por todas las culturas.

Un drama que tiene lugar en granjas de paredes de hormigón en las que ni siquiera entra la luz del sol; un drama evitable si realmente nos lo proponemos.

Por favor, considera ayudar a estos animales y al resto de animales de granja consumiendo alternativas a la carne. No consumir los productos que conllevan maltrato animal lanza un poderoso mensaje a la industrias cárnica.  Si te apetece intentarlo tienes toda la información que necesitas para conseguirlo, con recetas, productos y consejos, en las maravillosas websites Gastronomía Vegana y Danza de Fogones.