Igualdad Animal en el Parlamento Europeo

Bélgica

Este martes 21 de junio, representantes de Igualdad Animal de España, Italia y Alemania estuvieron en el Parlamento Europeo en Bruselas para hablar sobre el maltrato animal en granjas de conejos en Europa que han documentado en sendas investigaciones en España e Italia. Cada año 326 millones de conejos son sacrificados en la Unión Europea – el 99 % de los conejos están encerrados en pequeñas jaulas de alambre del tamaño de una hoja de papel. Los malos tratos por parte de los trabajadores, heridas abiertas sin atención veterinaria, canibalismo e infecciones no son excepciones, sino la norma. 

Las investigaciones de Igualdad Animal en granjas de conejos de Italia y España han puesto de manifiesto las pésimas condiciones en las explotaciones europeas en los últimos años. Ahora, por primera vez, tuvimos la oportunidad de presentar nuestros resultados en el Parlamento Europeo. La iniciativa de Compassion in World Farming y la campaña del eurodiputado Stefan Eck demandan la prohibición a nivel europeo las jaulas en batería para conejos. Ria Rehberg, codirectora de Igualdad Animal en Alemania, hizo un llamamiento en su discurso a los diputados presentes a trabajar por la prohibición de las jaulas en batería y denunciar la dramática situación que viven estos animales en las granjas:

«Buenas tardes, en primer lugar quisiera expresar mi más sincero agradecimiento por la oportunidad de hablar hoy aquí en el Parlamento Europeo a favor de los animales. Mi nombre es Ria Rehberg y soy codirectora de Igualdad Animal en Alemania. Igualdad Animal es una organización internacional en defensa de los animales de granja, dedicada a protegerlos promoviendo cambios en la sociedad, en los políticos y empresas para tomar decisiones compasivas hacia los animales. 

En los últimos años, los investigadores de Igualdad Animal han puesto de manifiesto el abuso sistemático y el maltrato en las granjas de conejos europeas. Más del 60% del total de la producción de conejos en la UE se lleva a cabo en Italia y España. En ambos países Igualdad Animal ha documentado las terribles condiciones en las que malviven los conejos en jaulas en batería. Sólo en España hemos documentado 70 granjas de conejos y 4 mataderos y en todos estos lugares hemos encontrado evidencias de malos tratos. 

Nuestros investigadores han visto conejos con heridas abiertas, infecciones oculares dolorosas e incluso conejos cuyas orejas habían sido mordidas por parte de sus compañeros de jaula debido al estrés del confinamiento. Un conejo en una granja europea es muy probable que viva en una jaula tan pequeña en la que ni siquiera pueda moverse. Un conejo en una granja industrial europea sufre dolor crónico y tiene úlceras en las patas debido al suelo de alambre. Un conejo en una granja industrial europea viven en una jaula del tamaño de una hoja de papel.

Debido a estas condiciones deplorables hasta un 30% de estos sensibles animales mueren o son sacrificados incluso antes de llegar al matadero – ese porcentaje es mayor que con cualquier otro animal de granja.  Nuestras investigaciones en granjas de conejos muestran que los animales heridos o enfermos a menudo son golpeados en la cabeza con una barra de metal, o aplastados hasta la muerte contra el suelo. A veces son arrojados a los contenedores estando aún vivos. Cuando mostramos estas imágenes a los cargos públicos para ejercer presión contra las granjas, los ciudadanos de toda Europa están indignados. Como sociedad, los europeos se preocupan por el bienestar de los animales y quieren protegerlos de cualquier daño.

Como una encuesta en toda la UE muestra: el 94% de los europeos piensa que la protección del bienestar de los animales de granja es importante. Por eso hoy pido a los representantes de millones de ciudadanos europeos que pongan fin a una de las peores maltratos que padecen los animales de granja. Les pido que apoyen la iniciativa de prohibir el uso de jaulas de batería. No hay diferencia entre dañar a un perro, un conejo o un gato. Todos ellos sufren de la misma forma. Ahora es el momento de poner fin a algunos de los maltratos más horribles que padecen estos animales en Europa.

Los animales no tienen voz en nuestra sociedad. Es nuestra responsabilidad dársela. Gracias».