Así combates el maltrato animal cuando reduces o sustituyes el consumo de carne

Primero fue el eslogan «adopta, no compres», poco después en el tiempo llegó el «tauromaquia, abolición» y, ahora, ha llegado el «comamos más alternativas a la carne».

Los animales de granja han captado la atención de la mayoría social que se declara contra el maltrato animal. Según el último Eurobarómetro, el 94% de los consumidores en España quieren más protección para estos animales.

Y la industria cárnica y la ganadería industrial están en el punto de mira de estos millones de consumidores.

¿Exactamente, cómo combate el maltrato de los animales de granja reducir o sustituir la carne en nuestra alimentación?

A continuación recopilamos cinco de ellas:

 

1. Cuanta menos carne consumas, menos animales habrá en las granjas industriales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay mejor manera de vaciar las crueles granjas industriales que diciendo no a los productos que provienen de ellas. Cada vez que eliges comer una alternativa a la carne, sumado a cada vez que lo hacen los 3,6 millones de personas que ya casi no comen carne en España, estamos más cerca de acabar con la crueldad.

 

«Cada vez que decides comer una opción con alternativas a la carne te sumas a los millones de personas que han dicho basta a este maltrato.»

 

2. Consumir productos alternativos a la carne hace que las empresas alimentarias saquen cada vez más alternativas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si bien muchas personas prefieren alimentarse con productos tradicionales ricos en proteínas como las legumbres y cereales, estas alternativas ayudan mucho a quienes les gustan las texturas y sabores «más cárnicos».

Por eso es conveniente que haya más de ellos en los supermercados. Una parte de la sociedad los necesita para poder reducir su consumo de carne. Además, ¡están deliciosos!

 

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3. Normalizas otro tipo de alimentación a ojos de la sociedad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las leches vegetales ya están en todos los supermercados y son conocidas por los consumidores. Muchas personas las consumen y son vistas como una opción más a la hora de beber lácteos. De hecho, en los supermercados suelen estar al lado de la leche de vaca. Todo el mundo lo ha asimilado.

Y lo mismo puede suceder con productos alternativos a la carne. Ya sean sustitutos vegetales u otros, al reducir tu consumo junto a millones de otros consumidores, el resto de ellos lo acabarán asimilando.

 

4. Lanzas un mensaje contra el maltrato animal a las industrias alimentarias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las industrias alimentarias son responsables del peor maltrato animal conocido. En las granjas industriales los animales malviven en condiciones de hacinamiento, sometidos a prácticas terribles: mutilaciones, castraciones sin anestesia, eliminación de los más débiles…

Cada vez que decides comer una opción con alternativas a la carne te sumas a los millones de personas que han dicho basta a este maltrato. Porque somos los consumidores los que moldeamos a las industrias alimentarias y no al revés.

 

5. Ellos dejarán de sufrir

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los animales de granja necesitan que nuestras decisiones como consumidores les tengan en cuenta. Cada vez que decides echar un producto no cárnico a tu cesta de la compra, cada vez que preparas una receta vegetariana o cada vez que te decides por una hamburguesa vegetal, estás marcando la diferencia.

Cada vez que tu elección es vegetal, ellos dejan de sufrir.