Cuando tu propio cuerpo es la jaula

Ellos son los más maltratados y abusados. Cada día solo en España son sacrificados 1,9 millones, 695 millones al año.  La mayoría llega al matadero a los 42 días de vida, cuando aún ni siquiera han alcanzado la madurez sexual.

Son crías y sólo han conocido el sufrimiento. Los pollos criados para carne han sido seleccionados genéticamente para crecer lo más rápido posible. Su vida se rige por dos condicionantes; el hacinamiento y las limitaciones que le impiden soportar sus propios cuerpos.

Las normas europeas permiten densidades de animales tan altas que algunas ocasiones cuentan con menos espacio incluso que si estuviesen en una jaula. Hay tantos animales que les es imposible andar, correr o desarrollar cualquiera de sus comportamientos naturales. Esta inmovilidad favorece su engorde.

Son incapaces de llegar a los comederos y mueren de hambre o sed.

La intensa selección genética a la que les han sometido les genera trastornos metabólicos como la enfermedad llamada Barriga de Agua, por la que acumulan líquido en el abdomen y que les impide moverse. Muchos de los que la sufren son incapaces de llegar a los comederos y mueren de hambre o sed. Otras de las enfermedades metabólicas son la Muerte Súbita, que afecta hasta el 4% de los pollos, o la necrosis de músculo pectoral. 

La falta de limpieza del suelo que pisan, que acumula grandes cantidades de heces, les provoca quemaduras por amoniaco. Esas heridas son las puertas de entrada de infecciones bacterianas. El 20% de los pollos las padecen.

La técnica de aturdimiento más utilizada es la de colgarles por las patas y sumergir su cabeza en agua electrificada. Después les cortan el cuello.

Tras 6 semanas viviendo en estas condiciones alcanzan el crecimiento que la industria considera “óptimo” y son enviados al matadero. La ley obliga a que sean aturdidos antes del sacrificio. La técnica más utilizada es la de colgarles por las patas y sumergir su cabeza en agua electrificada. Después, bien de forma manual o mecánica, les cortan el cuello. Muchos llegan a la cadena de sacrificio aún conscientes.

28 organizaciones agrupadas en la European Chicken Commitment, entre ellas Igualdad Animal, trabajamos juntas para lograr mejorar las condiciones de vida de los pollos criados para carne; los animales más maltratados.

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