Sencillamente, no se puede ser más cool que una vaca

Son enormes. Pesan mucho. Tienen cuernos. Las ves y piensas, «podrían aplastarme fácilmente si se lo propusieran», pero no: no se puede ser más pacífico que una vaca. Son las Mahatma Gandhi de la naturaleza. Si viviésemos en un mundo como está mandado ya se les habría concedido el Premio Nobel de la Paz. Desde luego se lo merecen más que alguno que ya sabemos…

Son vacas y no se puede ser más cool. Cuidado, si sigues leyendo podrías acabar enamorado o queriendo ser uno de estos majestuosos y apacibles animales. Estás avisado.

1. Reconocen la sabiduría ajena

Las vacas no tienen problema en reconocer que otra sea más inteligente. De hecho, en este sentido son exactamente igual a las elefantas: siguen a la más experimentada, le nombran líder y se dejan guiar por ella por el bien del grupo.


2. Tienen mejores amigas

Cuando planeas un viaje o cuando estás deprimido seguro que piensas en ese mejor amigo o amiga para compartir experiencias o aliviar penas. Pero no eres el único. Las vacas tienen mejores amigas. Como lo oyes. Dentro del grupo muestran preferencia por sus mejores amigas. Y cuando están tristes recurren a ellas. ¡Pero también comparten lametazos de alegría entre mejores colegas!

3. Sienten empatía

Como tú y como yo: las vacas se ponen en el lugar de la otra. ¿Sabes cuando tu amigo o amiga te tiene preocupado y le llamas para ver cómo está? Pues ellas hacen el equivalente en el mundo vaca. Saben cuando otra compañera está sufriendo. Y desgraciadamente las industrias de la carne y de la leche les hacen sufrir lo indecible. Cuando les arrebatan a sus bebés recién nacidos en la industria láctea, el grupo consuela a la madre desgarrada por el dolor de la separación. Se acercan y la arropan, intentando aliviar su dolor.

4. Son las listas de la clase

¿Te acuerdas cuando te pasabas toda la noche estudiando y luego llegabas al examen y no te acordabas de nada? Pues eso a ellas no les pasa. Las vacas tienen excelentes habilidades para resolver problemas de lógica.  Y una vez que dominan cómo resolver un problema lo celebran dando saltos, moviendo sus colas y corriendo alegremente. Vamos igual que nosotros una de esas raras veces que conseguimos acabar el sudoku…

5. Son nuestras amigas

Cuando una vaca está en un lugar en el que es querida y protegida (justo al contrario que en una granja industrial) desarrolla fuertes vínculos con sus amigos humanos. Por desgracia lo poco que sabemos de ellas es que son esos animales que llenan los briks de leche que compramos en el supermercado. Pero si se lo permitimos, las vacas establecen vínculos afectivos con los humanos que duran para siempre. Como tu gato, pero con 700 kilos más.

Foto: Karol Orzechowski

6. Les encanta la música

Y además tienen mejor gusto que los organizadores de algún macrofestival que yo me sé… Las vacas son animales muy curiosos. Cuando escuchan música se aproximan para ver de dónde procede y se relajan escuchando un buen tema. Ejerce un efecto tranquilizador en ellas. ¿Sabes cuando llegas a casa del trabajo y te tumbas en el sofá escuchando tu grupo favorito? Pues igual.