Los Reyes llegarán a Castilla-La Mancha con menos carrozas pero rodeados de animales

Las cabalgatas de Sus Majestades han notado también este año la crisis y, aunque eso no impedirá que todos los niños que se han portado bien reciban sus regalos, sí se ha apreciado en los ayuntamientos de la región, que han tenido que hacer un esfuerzo para organizar la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar a sus municipios.

La cabalgata de Reyes de la capital conquense llega este año con tres novedades, contará con dos carrozas menos, acogerá una recreación histórica y sus integrantes harán a pie los últimos metros del recorrido.

La reducción de carrozas responde a la necesidad de economizar la celebración, teniendo en cuenta que el Ayuntamiento de Cuenca ha recortado el presupuesto de la tradicional cabalgata en cerca de un 60 por ciento.

En Guadalajara, los Magos de Oriente estarán acompañados por una comitiva que escenificará un pequeño Belén integrada por 12 recreaciones, seis carrozas y seis comparsas, y varias especies de animales, así como más de 130 figurantes y músicos que dan vida a los diferentes misterios bíblicos que describen el nacimiento de Jesucristo.

También animales, concretamente 40 ocas, 24 caballos y tres elefantes, acompañarán a los Reyes Magos en su llegada a la ciudad de Toledo, donde la temática principal de las nueve carrozas que componen la cabalgata será el mundo animal.

El hecho de no contar con suficientes fondos económicos no justifica utilizar animales como reclamo para la asistencia de los más pequeños a una cabalgata, pasacalles o cualquier otra festividad local.

Podemos hacer uso de nuestra imaginación para lograr que los niños y niñas participen activamente en una jornada cargada de ilusión sin que otros individuos se vean perjudicados por ello. Gigantes, cabezudos, magos, títeres, disfraces… Existen mil alternativas éticas y divertidas que no suponen someter a decenas de animales asustados al estrés y cansancio que una actividad de este tipo supone.

Finalmente, y no menos importante, el papel educativo que juega en el ideario colectivo, el uso de animales para divertirnos, es crucial en nuestra visión general de los demás animales. Ver de forma lúdica el uso de los demás animales, asienta y reafirma la idea de que los demás animales están para servirnos, justificando así, en muchos otros momentos, el uso de los animales en cualquier ámbito: refuerza la injusta idea del especismo.


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