Santino, un chimpancé que prepara sus ataques a los visitantes del zoo

Suecia

Santino, un chimpancé macho recluido en el zoológico de Furuvik, en Suecia, diseña ataques cada vez más complejos contra los visitantes del centro.

Al principio, Santino era famoso por lanzar piedras y otros proyectiles a los visitantes que le molestaban. Pero ahora ha mejorado su técnica, innovando en una forma que requiere de un pensamiento planificado, basado en el engaño y la previsión de situaciones futuras.

«Después de que un grupo de visitantes abandonara la zona del complejo, Santino fue al interior del recinto y trajo un buen montón de heno, que colocó cerca de la sección del visitante, e inmediatamente después guardó unas piedras debajo», explicó el investigador Mathias Osvath, director científico de la Estación de Investigación de Primates Furuvik, en la Universidad de Lund.

 «También colocó algunos proyectiles atrás. Después de esto, se sentó al lado de la paja y esperó. Cuando volvieron a llegar visitantes, él esperó a que estuvieran cerca y, sin ningún tipo de manifestación previa, se puso a lanzar piedras contra la multitud.»

Según Osvath, calcular estos ataques por sorpresa a los visitantes demuestra un pensamiento muy avanzado, generalmente asociado en exclusiva a los seres humanos.

«Lo más interesante es que Santino hizo estos preparativos cuando los visitantes se encontraban fuera, incorporando innovaciones en su comportamiento y reproduciendo mentalmente un resultado futuro.»

Los investigadores creen que la recombinación de las experiencias anteriores, junto con la innovación «es una buena señal de las capacidades de previsión y sofisticación del pensamiento en los chimpancés.»

Escondite de los proyectiles de Santino

Situación de los proyectiles preparados por Santino

Independientemente de nuestras capacidades cognitivas, todos los animales compartimos una misma cualidad básica y fundamental a la hora de ser respetados: somos capaces de experimentar dolor y placer, tristeza y alegría, miedo y deseos y, por tanto, somos individuos con intereses propios que no deberían ser frustrados por otros.

Los zoos, al contrario de lo que mucha gente se imagina, son centros donde los animales sufren y padecen todo tipo de privaciones. A los animales en los zoos se les enjaula de por vida privándoles de la posibilidad de desarrollarse según sus intereses y necesidades.

Si te importan los animales no vayas al zoo. Educa a tus hijos en el verdadero respeto por todos los individuos, independientemente de su especie.


Fuentes: