Una investigadora infiltrada es acusada de crueldad hacia los animales por documentar en vídeo los abusos en una granja

, Kersey > Colorado

Una investigadora infiltrada de la organización de protección animal sin ánimo de lucro Compassion Over Killing ha sido acusada de crueldad hacia los animales por grabar el abuso hacia terneros recién nacidos en Colorado.

 

Taylor Radig trabajó en la granja Quanah Cattle Co. en Kersey, Colorado, y filmó secretamente cómo los terneros —algunos tan jóvenes que todavía tenían el cordón umbilical— eran golpeados, pateados, lanzados y arrojados a los camiones. Las grabaciones fueron difundidas por el grupo el pasado 13 de noviembre y dos días después, el 15 de noviembre, se formalizaron cargos criminales contra los tres granjeros que aparecían en las imágenes abusando de los animales.

 

En su momento, el sherif John Cooke declaró «Todavía tenemos trabajo que hacer. Queremos estar seguros de que hemos identificado a todos los sospechosos y a todas las partes para determinar si hay que realizar más arrestos».

 

Hoy el departamento del sherif ha anunciado que se han presentado cargos adicionales contra la joven investigadora que documentó los abusos y entregó las imágenes a la policía.

 

En una nota de prensa, la policía admite estos hechos: «Las imágenes de vídeo fueron entregadas a la policía por representantes de Compassion Over Killing aproximadamente dos meses después de que el trabajo de Radig llegase a su fin en la granja Quanah Cattle Company… La circunstancia de que Radig no informase del supuesto abuso hacia los animales antes se puede considerar que supone actuar de forma negligente y respalda la acusación de crueldad hacia los animales». Radig ha sido también acusada de participar en el abuso hacia los animales.

 

La organización Compassion Over Killing ha declarado que esta acusación es vengativa: «El cargo contra nuestro investigador no está respaldado por la ley y claramente indica una motivación política apoyada por la industria ganadera que trata nuevamente de impedir de forma desesperada que los investigadores infiltrados revelen cuál es la realidad de esta industria».

 

La imputación de un informante que ha denunciado la crueldad hacia los animales de este modo no tiene precedente. Sin embargo, la industria ganadera ha venido promoviendo intensamente las «leyes mordaza» que ilegalizarían documentar mediante fotografías o vídeos el abuso hacia los animales en las granjas intensivas. En Utah, la primera imputación de las leyes mordaza se formalizó contra una mujer que grabó un matadero desde la via pública.

 

Las últimas versiones de estas leyes requieren que los investigadores entreguen las grabaciones a las autoridades inmediatamente y algunas de ellas incluso prohibirían a los investigadores hablar con los medios.

 

Estos requisitos denominados «informe obligatorio» —muy similares a lo que sucede en este caso— pretenden impedir que los grupos de bienestar animal puedan documentar patrones de abuso. Tal legislación ha sido introducida este año en New Hampshire, Nebraska, Wyoming, Tennesee, California y Carolina del Norte y ha sido rechazada en los demás estados.

 

Colorado no es un estado que haya introducido leyes mordaza pero es claramente parte de esa tendencia y podría indicar que este tipo de ley va a ser introducida en el estado.

 

Perseguir a los defensores del bienestar animal por exponer la crueldad hacia los animales es claramente un intento de la poderosa industria alimentaria de enviar un mensaje disuasorio a cualquiera que no sólo grabe tales abusos sino que también dé la cara y entre estas imágenes a la policía.

 


Traducción del artículo "Undercover Investigator Charged With Animal Cruelty for Videotaping Farm Abuse" del periodista Will Potter. Publicado originalmente en GreenIsTheNewRed.com