5 cosas geniales que te pasan al alimentarte de manera vegetariana o vegana

¿Y si lo realmente radical fuera seguir comiendo carne y más carne y negar todas las evidencias del horror que supone para los animales, la catástrofe para el medioambiente y los problemas de salud para la sociedad?

Porque, ¿están equivocadas las millones de personas solidarias que en todo el mundo están sustituyendo la carne por deliciosas opciones vegetales? ¿Está equivocada la Organización Mundial de la Salud que recomienda comer muchos más productos vegetales y mucha menos carne?

¿Están equivocados los científicos que nos advierten que la ganadería industrial es uno de los factores principales del cambio climático?

¿Lo están los que nos dicen que para el 2050 los océanos podrían estar vacíos de vida?

¿Están equivocadas la multitud de imaginativas empresas y proyectos que apuestan por otro modelo alimenticio y ofrecen  productos alucinantes de origen vegetal que te hacen olvidar la carne, los huevos y la leche?

Pero vamos a ver, aquí… ¿Quién demonios está equivocado?

Porque a lo mejor lo equivocado es seguir apostando por el modelo de vida que nos ha llevado a esta situación límite. No sé, llamadnos locos pero… Es que millones de animales sufren una vida de pesadilla, en Occidente la gente está muriendo por sus hábitos alimenticios y el planeta se está yendo al carajo.

Por si estas razones no fueran suficientes, nosotros te proponemos cinco más. Lo hacemos para animarte a dar el primer paso hacia una manera de ver el mundo que resulta mejor para todos los que vivimos en él. Una cultura basada en la solidaridad, el respeto y la empatía.

¡¿Cómo podría una cultura así no ser mejor que la que tenemos?!

1. Pasas a formar parte de las personas que quieren cambiar las cosas

Y no son pocas, ¿o por qué crees que las empresas sacan líneas de productos vegetales? Cada vez hay más restaurantes con hamburguesas vegetarianas, por ejemplo; y más y más supermercados introducen sustitutos de la carne: embutidos y salchichas vegetales, tofu… ¿Por qué crees que lo hacen? Porque cada vez más personas quieren participar en el cambio.

Cambiar el mundo cada vez que comes… Suena brutal, ¿eh?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mayonesa sin huevo de Hampton Creek. En EE. UU. la venden hasta en los 7 Eleven.

2. Salvas a animales de una vida de sufrimiento y miseria

¿Cuántas veces no acabas vomitando arcoiris después de ver vídeos enternecedores de gatitos haciendo cosas cuquis, perretes encantadoramente torpes,  cerditos adorables para comerse a besos, etc., etc.?

¡Pues los animales de las granjas también quieren tu amor! Y seguro que tienes de sobra para ellos. Son las víctimas inocentes de la avaricia de  industrias gigantescas que convierten sus vidas en un infierno.

Échales una mano, ¿no?

 

 

3. Te conviertes en un embajador de una de las mayores causas de nuestros tiempos

Tu manera de ver el mundo influenciará a tus amigos y familia. Serás un motor de cambio en el lugar y momento precisos. Porque si hay algo que necesitamos es cambio.

Y para ello se necesitan personas como tú: embajadores que no apartan la mirada ante los problemas globales. Siempre los ha habido a lo largo de la historia y mira cómo fueron recordados: como los que estaban del lado correcto ante los problemas de sus tiempos.

 

 

 

 

 

 

 

4. Te sientes genial sabiendo que estás haciendo todo lo anterior

No solo te sentirás bien por llevar una alimentación más saludable y deliciosa. ¡Aún hay más! Te sentirás genial sabiendo que formas parte de algo que es justo, necesario y que está alejado de postureos.

Es así de sencillo: cada vez que comas serás un ejemplo viviente de que otra manera de ver el mundo es posible. Estarás generando la cultura que tanto necesita este viejo mundo nuestro y todos los que vivimos en él.

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Molas

Así de sencillo; que también eso es importante. Te alejarás de la típica imagen de cuñao que no pierde ocasión de meter caña al vegetarianismo y al veganismo.

Ese típico troll que tiene que meterse sí o sí con todo lo que no le parezca bien.

Ya sabes cómo son: «Y si no comes carne qué comes, ¿flores?». «Pues yo al cerdito ese tan mono me lo comía entero»… Y demás lindezas de cuñao que escribe comentarios en facebook.