9 de cada 10 fuegos del Amazonas se originaron en tierras de pasto para animales

El verano ha sido una absoluta tragedia en el Amazonas; el fuego ha devorado la selva. En lo que va de año se han contabilizado más de 76.000 focos. Uno de los aspectos más alarmantes es que 9 de cada 10 de estos incendios se han originado en tierras que están siendo utilizadas como pastos por la ganadería industrial.

Los incendios en la selva amazónica con fines de deforestación ilegal no son un fenómeno nuevo, ha sido un problema para el gobierno brasileño durante mucho tiempo. Pese a ello desde la elección del Presidente Jair Bolsonaro, que asumió el cargo en 2019, la situación ha empeorado considerablemente.

La deforestación en julio de 2019 ha sido un 278% mayor que en el mismo mes del año pasado; 2.254 km² frente a los 596,6 km² del 2018 y esto solo en la Amazonia. Así este año, los expertos esperan un aumento total del 45% en la deforestación ilegal con respecto al año anterior.

Según la FAO más del 80% de la superficie deforestada del Amazonas en Brasil se debe a la producción de carne.

Es muy llamativo el dato aportado por Jonathan Foley, director de la Academia de Ciencias de California, que asegura que el 75% de las tierras de cultivo del planeta se utilizan como pastos. Por su parte la FAO indica que más del 80% de la superficie deforestada del Amazonas en Brasil se debe a la producción de carne. Greenpeace calcula que cada 18 segundos una hectárea de bosque amazónico se convierte en pasto.

Para frenar esta deforestación es muy importante el mantenimiento de las áreas indígenas protegidas algo que el Presidente Bolsano pone en tela de juicio.
Su arrendamiento y uso agrícola está prohibido en el sistema legal brasileño. Sin embargo, algunas de estas tierras se han estado usando aunque en un porcentaje muy bajo. Según el Instituto de Investigaciones Ambientales de la Amazonía, de 2000 a 2014, la tasa de deforestación en tierras indígenas fue del 2%, frente al 19% que se produjo en las zonas desprotegidas circundantes.

Comer huevos, pollo o cerdo en Europa aumenta la deforestación en Brasil y Argentina

Pero las raíces de este problema no se quedan en Brasil. Según Greenpeace comer huevos, pollo o cerdo en Europa aumenta la deforestación en Brasil y Argentina. La importación masiva de soja transgénica alienta cada vez más a los productores latinoamericanos a devastar los bosques para plantar semillas oleaginosas, que se utilizan para alimentar a los animales en Europa.

Según WWF Brasil, cerca del 79% de la soja del mundo se tritura para la alimentación animal y el 18% para la producción de aceite de soja.
Brasil es uno de los mayores productores mundiales de proteínas como la soja y la carne de vacuno y tanto la Unión Europea como China importadores clave de sus productos agrícolas.
En 2018 batió records, alcanzando los 1,64 millones de toneladas de carne de vacuno exportada a los mercados de China, Egipto y la Unión Europea.